Mis Experiencias de Innovación Educativa

CONSTRUYENDO PROSPERIDAD

Experiencia de Innovación Educativa impulsada por César Bosch con los alumnos del Instituto de la Pobla de Segur dentro del área de Tecnología.

Plantemiento:

Mediante el trabajo en equipo y a partir de proyectos técnicos, los alumnos debían construir la ciudad más próspera posible.

Metodología:

El aula se dividió en 4 espacios definidos por 4 colores. En cada uno de ellos se creó la maqueta de una ciudad.

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En cada ciudad, los alumnos aportaban proyectos en función de su edad y habilidades. En algunos casos colaboraban alumnos de distintos niveles educativos.

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Con cada proyecto la ciudad lograba distintos niveles de prosperidad y riqueza que se reflejaba en la obtención de “Tekis”. El “Teki” era la moneda virtual usada dentro del aula con la que los equipos podían alquilar mejores herramientas y comprar mejores materiales para sus futuros proyectos. Los “Tekis” también servía para establecer un mercado interno: podían comprar materiales a sus compañeros o, incluso, contratar un compañero para que les ayudara en cierta fase del proyecto.

Como parte del juego, y estimulando la competitividad amistosa, se actualizaba periódicamente un ranking de las ciudades más prósperas.

ranquing

En esta metodología, el rol del profesor era:

  • Definir los proyectos a realizar a partir de una visión global del los objetivos a alcanzar en cada ciudad.
  • Acompañar y guiar los equipos en el trabajo diario aportando los conocimientos necesarios en el momento necesario.
  • Mediar entre las ciudades garantizando el respeto a las normas sociales y estimulando una competencia amistosa entre equipos.
  • Evaluar las habilidades adquiridas y, sobretodo, los esfuerzos personales de mejora actitudinal en relación al equipo y al propio individuo.
  • Promover la reflexión, auto-conocimiento y auto-crítica para mejorar la sociedad en su conjunto.

El juego se convirtió en el elemento clave de la metodología. Las metas, los procesos y la evaluación siempre se definían a partir del juego de ciudades prósperas lo que facilitaba en gran medida la implicación del alumno y sus deseos por crecer y prosperar.

Evaluación:

La metodología se basaba en una evaluación formativa construida sobre 4 pilares básicos para el progreso:

Prosperidad Tecnológica

Al menos en una ocasión durante el curso académico, el profesor realizaba una tutoría con cada alumno o equipo para revisar los avances y plantear nuevos retos para el futuro, tanto personales como interpersonales.

Durante el día a día, profesor y alumno no hablaban sobre la nota que obtendrían con los trabajos sino sobre las repercusiones en el ranking de prosperidad y hacia sus compañeros de otros cursos.

Competencias:

Inteligencia ejecutiva.

Cada alumno trabajaba para alcanzar sus propias metas personales (planteadas a través de la tutoría), grupales a medio plazo (finalizar el proyecto asignado a su grupo) y globales a largo plazo (convertirse en la ciudad más próspera al final del curso).

Una vez definidas la metas, se iniciaba la planificación y organización para conseguir alcanzarlas más eficientemente que el resto de sus contrincantes.

Durante el proceso de desarrollo de cada proyecto, al alumno debía solucionar los retos y dificultades que le surgían sin recorrer, en medida de lo posible, a la ayuda del profesor. De este modo podían sentir la recompensa personal de superar los pequeños retos así como una mayor implicación emocional y memoria de trabajo.

La necesidad de coordinación, con sus compañeros de aula y con compañeros de otros cursos, contribuía al control emocional y las habilidades sociales.

La reflexión y autocrítica que debían realizar al final de cada proyecto, tanto en grupo como individual, les ayudaba a auto-conocerse y a conocer a los demás ofreciéndoles herramientas para el manejo de la metacognición.

Colaboración y coordinación.

Los alumnos deben realizar un esfuerzo para coordinarse entre los equipos de trabajo de distintos cursos. Una mala transferencia de la información o el incumplimiento de los plazos origina retrasos en el progreso de la ciudad.

Responsabilidad

Personal.

Cada alumno es responsable de su parcela de trabajo dentro del equipo así como de conservar la cartera de “Tekis” cuya pérdida implicaría una importante caída en el ranking de prosperidad.

Interpersonal.

Las actitudes como el egoísmo o la desidia tienen sus consecuencias sociales. La no finalización de un proyecto impide el avance de la ciudad con el correspondiente malestar del resto de ciudadanos de otros niveles.

Por otra parte, dichas actitudes son penalizadas en forma de sanciones en “Tekis”, las cuales perjudican al grupo dentro del ranking (solo a nivel competitivo, no académico).

Sostenibilidad.

Al verse obligados a gestionar su propia moneda (el “Teki”), los alumnos tomaban conciencia de la diferencia entre gastar e invertir buscando, a menudo, estrategias para lograr las mismas metas con menos dinero.

Emprendeduría.

En los proyectos siempre se intentaban introducir elementos abiertos. En ellos, era el propio alumno quien proponía sus propios retos. Incluso se impulsaba la posibilidad de asumir retos adicionales con los que lograrían mayor prosperidad para sus ciudades.

Motivación.

La mayoría de participantes percibían que su labor tenía una repercusión global. La participación en un proyecto colectivo (más allá del propio grupo de trabajo) y el reconocimiento, por parte de sus propios compañeros, del trabajo buen hecho ofrecía al alumno más elementos motivadores que la simple obtención de una nota académica.

Las anécdotas.

Casi a diario, una docena de alumnos se congregaban en horario extra-escolar para trabajar, de forma voluntaria, en sus proyectos y lograr, así, mayores cotas de prosperidad.

En alguna ocasión, alumnos de un curso recriminaban a compañeros de otro curso por su poca implicación.

Alumnos de un curso se esforzaron para completar un proyecto que compañeros de otro curso dejaron inacabado.

Los grupos de trabajo eran propuestos por los propios alumnos. Con ello se apreciaron 3 fase de madurez en los grupos:

  • 1ª fase, “los amiguitos”.  Inicialmente, los grupos de formaron en función del grado de amistad entre sus miembros.
  • 2ª fase, “los mejores”. Posteriormente, los grupos decidieron (por sí mismos) cambiar algunos de sus miembros. Objetivo: reemplazar los menos implicados por compañeros más trabajadores.
  • 3ª fase, “los complementarios”. Finalmente, los grupos volvieron a formularse pero, en este caso, buscando aquellas combinaciones de miembros en los que las fortalezas de unos complementaran las debilidades de otros. Por ejemplo, en la fase 2 se formó un grupo con un exceso de líderes que, en la fase 3, tuvo que disolverse por su difícil auto-gestión.

Revisión.

Uno de los principales riesgos de toda experiencia innovadora es la pérdida de control del proyecto. Por este motivo opté por dividir su desarrollo en 4 fases basadas en el símil de la silla propuesto por el profesor Angel Fidalgo. Cada fase era probada, mejorada y asentada antes de pasar a la siguiente.

Símil de la silla

  • Fase 1, Procesos. En esta fase me centré en la metodología, es decir, gestionar los distintos proyectos, su planteamiento y su evaluación. Las revisiones consistían, fundamentalmente, en:
    • Buscar una mayor implicación del alumno.
    • Ajustar las reglas del juego.
    • Mejorar el sistema de evaluación buscando el máximo grado de evaluación formativa y personalizada que permitan las condiciones del aula (ratio, dedicación, recursos técnicos, etc.)
  • Fase 2, Personas. En esta fase me centré en la evaluación formativa trazando reuniones individuales (tutorías) con alumnos y/o equipos. Como segundo objetivo incluí obtener un feedback entre profesor y alumno para mejorar el método.
  • Fase 3, Conocimiento. Será la siguiente fase del proyecto. El objetivo será ampliar los conceptos y el grado de conocimientos que asimilan los alumnos para cumplir con mayor fidelidad los objetivos académicos. Los cambios se incorporaran modificando la orientación de los proyectos, sin generar actividades adicionales y usando el Flip Teaching.
  • Fase 4, Tecnologías. En esta última fase se propondrá la incorporación de las TIC dentro de la metodología. La finalidad de incluir estas tecnología no será, en ningún caso, aumentar la carga de trabajo sino ofrecer unas herramientas que permitan alcanzar los objetivos con mayor eficiencia.

Por otra parte, mi intención es añadir otra fase que consista en promover la interdisciplinariedad en las ciudades. El objetivo sería hacerlas más cercanas a la realidad, es decir, más vivas.

En este sentido, los alumnos deberán definir, para cada ciudad una estructura social, una religión, un idioma propio, una cultura propia, un clima, etc.

Una vez creado el entorno de cada ciudad se propondrían situaciones de crisis que los alumnos deberían superar a través de la investigación y comunicación (en los idiomas correspondientes) con cada ciudad. Por ejemplo, buscar el origen y cura de una epidemia, el origen y mediación de un conflicto político, el origen y cambios para resolver una crisis económica, etc.

Para terminar,

Si su lectura ha llegado hasta este punto es probable que esta experiencia de Innovación Educativa le haya parecido interesante. En cualquier caso, agradeceré todos los comentarios, opiniones y críticas constructivas que pueda contribuir a mejorar el proyecto y su difusión.

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